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BUENAS PRÁCTICAS, EVENTOS

3 ejemplos de #ganasdevivir

 

Como os comentábamos hace unos días, Mutua Navarra ha presentado su campaña ‘Ganas de vivir’, una recopilación de historias de gente corriente que brilla por su actitud luchadora y optimista frente a las dificultades de la vida.

Los protagonistas son pacientes, directivos y trabajadores de empresas asociadas a la entidad, así como empleados de la propia plantilla que vivieron accidentes laborales, retos empresariales o situaciones personales adversas que afrontaron con energía y determinación. Su actitud positiva capturó la atención de los médicos, fisioterapeutas y del resto del equipo de Mutua Navarra, ya que esos valores forman parte también del ideario de la entidad. En medio del desánimo y del pesimismo propiciados por la crisis, Mutua Navarra ha querido compartir esas historias en forma de entrevistas con objeto de rendir un homenaje a esos héroes anónimos, lanzar un mensaje positivo a la sociedad navarra y contagiar las ganas de vivir para superar las adversidades a toda la población.

En el acto de presentación, de la campaña 3 de los protagonistas de  la campaña ‘Ganas de vivir’ compartieron sus vivencias: Rubén Nevado, un paciente al que implantaron dedos de los pies en las manos a raíz de un accidente laboral y que con ayuda de Mutua Navarra —como parte de un proyecto desarrollado con la Fundación Adecco— está estudiando Psicología; Luis Casado, antiguo trabajador de una empresa asociada que perdió paulatinamente la visión por una enfermedad congénita y que ahora se dedica de forma autónoma al marketing inclusivo; y Juncal Pradales, médico de Mutua Navarra y voluntaria habitual en países del denominado tercer mundo a través de programas de voluntariado en los que colabora la entidad.

Rubén Nevado, el chico que reinventó sus manos


Rubén Nevado sufrió un grave accidente de trabajo en el que perdió dedos de ambas manos. Al ser un accidente laboral, Mutua Navarra asumió íntegramente su proceso de recuperación, incluida su formación para encontrar un nuevo futuro laboral, y le asesoró en todo momento. De hecho, fue en Mutua Navarra donde le hablaron de una solución bastante innovadora, implantar dedos de los dos pies en las manos y le derivaron a un especialista de Santander con el que colabora la entidad, que constituye un referente a nivel nacional en microcirugía de manos y transposiciones de dedos.

La cirugía fue un éxito, pero le siguió un largo y doloroso proceso, tanto físico como psicológico, que superó de la mano de Mutua Navarra: curas, estiramiento de los dedos implantados, rehabilitación… Al término, la entidad le ofreció entrar en un proyecto específico de reorientación laboral que desarrolla junto con la Fundación Adecco y le otorgó apoyo a través de su Comisión de Prestaciones Especiales, que son ayudas fuera del sistema de la Seguridad Social que concede a personas que han quedado con secuelas tras un accidente.

Gracias al apoyo de Mutua Navarra, a la que Rubén ha manifestado su agradecimiento, está estudiando Psicología y ha sido capaz de reinventarse: “Si algo que me ha sorprendido —afirmaba en la presentación— es ver cómo desde Mutua Navarra han seguido llamándome después de terminar el proceso e interesándose por mí”.

Luis Casado, el visionario que dejó de ver


Luis Casado “Para mí, el proyecto ‘Ganas de Vivir’ pone en primer plano lo mejor que tenemos las personas: esa energía renovable y casi infinita que nos dan los sueños y las ilusiones. Una energía que afortunadamente es muy contagiosa”.

Luis Casado supo que perdería la visión a los 17 años por culpa de la retinosis pigmentaria, una enfermedad degenerativa que deteriora la retina hasta provocar la pérdida de la visión, un proceso cuya evolución varía en cada caso. En el suyo, tuvo tiempo de formarse y trabajar en publicidad y márketing durante más de diez años, aclimatarse a esa pérdida y reinventarse: hoy se dedica al marketing inclusivo, que busca que todo cuanto se crea, se construye o se vende sea accesible para todo el mundo, desde los discapacitados a las personas mayores.

Cuando Mutua Navarra le invitó a participar en el proyecto enseguida accedió, porque ‘es necesario que las empresas y la sociedad en general se contagien de la capacidad de luchar por una vida mejor. Que se contagien de nuestra energía inconformista, que se crean que con corazón, colaboración,  ideas e ilusiones se puede mejorar la vida de todas las personas y mejorar el mundo en general. Es una cuestión de responsabilidad corporativa”.

Al saber que se les ha denominado ‘héroes anónimos’ responde con humildad: “No creo que ninguno de los protagonistas nos sintamos héroes, ni mucho menos. Somos el ejemplo de que cualquiera que pase por una situación difícil e incluso dramática puede reinventarse y hacer del caos vital la mayor de las armonías. Creo que cualquiera es capaz de sobreponerse a lo que sea. Simplemente necesita  dos cosas: sentir que ese es su camino y que la sociedad le ayudemos. Mutua Navarra ayuda en esta reinvención, y en mi caso la ONCE está teniendo un papel crucial para que poco a poco vaya recobrando la autonomía perdida. Creo que son dos organizaciones con corazón, algo que a veces sí se echa de menos”.

Juncal Pradales, la médico que aprendió humildad de los nativos


Mutua Navarra apoyó a Juncal Pradales en ese espíritu de solidaridad que también la médico tenía, porque hacía tiempo quería ir a hacer algún tipo de voluntariado, y se fue a Bolivia, en donde aprendió que para alcanzar el nivel de los nativos hay que ser humilde, bajar primero y despojarse de la soberbia del ‘yo te ayudo’ de país desarrollado para luego subir a su nivel y adquirir una relación médico-paciente de confianza.

De allí regresó con muchas ganas de trabajar, de compartir todo lo aprendido con sus colegas, ávidos por absorber de su experiencia, y hacer cuanto está en su mano para ayudar como médico. “La experiencia en Bolivia es una motivación enorme para seguir en esta  profesión, para buscar recursos, avanzar en nuevos retos, utilizar las herramientas de que disponemos para  buscar nuevos conocimientos, técnicas novedosas… para curar a los pacientes. Si allí hacía todo lo que podía con los poquísimos recursos de que disponía, cuando vuelvo a Mutua Navarra me doy cuenta de todo lo que tengo a mi alcance para ayudar a los pacientes”, concluye Pradales.

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