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ENTORNO FÍSICO

Conciliando en el gimnasio con MamáGym

[pullquote]El 70% de las mujeres abandona el ejercicio físico hasta dos años después de haber dado a luz. El estrés que genera la maternidad, la recuperación paulatina del cuerpo femenino tras el parto, los compromisos sociales e, incluso, la necesidad psicológica de estar con el pequeño a todas horas hace que, según datos del ministerio de Sanidad, sólo tres de cada diez mujeres incorpore el deporte con frecuencia a su vida después de la cuarentena.[/pullquote] De hecho, para muchas madres no será hasta que el bebé cumpla los dos años cuando se atrevan por fin a volver al ejercicio físico frecuente. La ausencia de programas deportivos diseñados y concebidos para esos meses después de la cuarentena, en los que la mujer aún necesita apoyo físico para recuperar la movilidad y la elasticidad de la zona lumbar y pélvica, hace que las pocas madres que se aventuran a recuperar pronto la forma física terminen abandonando al no poder seguir el ritmo de las actividades físicas convencionales.

Por esta experiencia pasó también hace tres años Karina Linares, argentina afincada en Murcia desde 2001, murciana de adopción, que vivió en su pellejo la misma situación. Karina, que se dedica profesionalmente al mundo del fitness, siendo monitora de aeróbic, step, figh-box, spinning y pilates, entre otras actividades, identificó este nicho de mercado y trabajó una línea deportiva que tuviera en cuenta los cambios tanto físicos como psicológicos y sociológicos de la mujer una vez que acaba de dar a luz a su pequeño, y de esta forma creó la gimnasia ´MamáGym´.

Según explica Karina, MamáGym se divide en dos estadios. El primero, de los 0 a los 6 meses del nacimiento del bebé, se realizarán trabajos de recuperación del parto como, por ejemplo, fortalecimiento pélvico, tonificación de piernas y recuperación general de todo el cuerpo, iniciación al trabajo cardiovascular con el carricoche y el bebé, siempre adaptado a la necesidad y expectativas del grupo. «En este estadio se debe respetar la fisiología del bebé, ya que se encuentra en la fase de desarrollo de sus órganos internos. La actividad de la madre puede aportar estimulación temprana, porque con los movimientos controlados y con la estimulación auditiva contribuye al desarrollo del conjunto».

El segundo estadio va desde los 6 hasta los 18-24 meses, donde se realizará trabajo cardiovascular, recuperación de la figura (quema de grasas), se trabaja la fuerza y la tonificación abdominal coordinando el trabajo y el vínculo con el bebé. En esta etapa «las madres y los bebés participan juntos de manera activa durante el 80% de la clase». «Es un proceso muy divertido, ya que serán cómplices en una actividad en la que terminarán ambos relajados después del trabajo», destaca la monitora.

Para Karina es importante resaltar la idea de que la mujer es cabeza de familia y es un ejemplo para los hábitos de sus hijos, porque «una madre que tiene el hábito de la actividad deportiva lo transmite a los niños». Y agrega: «Vivimos en una sociedad en la que cada vez vemos niños con enfermedades de adultos por tener hábitos poco saludables tanto en la alimentación  como en la actividad física, que derivan, por ejemplo, en diagnósticos cada vez más tempranos de obesidades y diabetes, entre otras patologías».

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