Empresas que se preocupan por el bienestar de sus empleados

Proteger y mejorar la salud física, mental y social en el trabajo se ha convertido en un objetivo prioritario.

Zonas de ocio en la sede corporativa, programas para dejar de fumar, columnas de rescate cardiaco, construcción dentro de las instalaciones de un gimnasio o recomendar buenas prácticas de nutrición, hábitos saludables dentro y fuera del trabajo. Estas son algunas de una larga lista de propuestas que ponen en marcha las empresas para que la salud de sus empleados se fortalezca.

La salud ocupacional ha pasado a ser un elemento que, cada vez más, cuidan y resaltan  las compañías para retener el talento y realizar una puesta en valor más allá del salario.

Según datos de la empresa Virgin HealthMiles, perteneciente a Virgin Group, un promedio del 40 por ciento de los trabajadores se siente atraído por sus programas de salud, que promueven la actividad física y hábitos de vida saludables, y “reducen los costes médicos  mejorando la productividad y satisfacción”, según fuentes de la compañía. Saben de lo que hablan: gestionan la salud de 700,000 trabajadores, que pertenecen a 120 empresas.

Marta Vaquero, gerente de Human Capital de la firma internacional de servicios profesionales Deloitte, afirma que este tipo de programas ayudan al empleado a decidir si permanece o no en la empresa, además de repercutir favorablemente en las relaciones de trabajo.

“Vamos hacia un tipo de empresa en la que la salud laboral cada vez cobra mayor importancia”. Se intenta que el trabajo no interrumpa la vida familiar y social, de manera que esto suponga un impulso positivo en su vida laboral.

REDUCIR EL ESTRÉS

Según la gerente de Human Capital de Deloitte, ayudar al trabajador a manejar el estrés en el trabajo mediante técnicas de relajación, risoterapia o formación de la inteligencia emocional son una constante.

Talleres sobre pautas educativas para padres o despachos de abogados que disponen de un servicio de recogida y entrega de ropa para la tintorería en la oficina, son algunas de las posibilidades que ofertan ya algunas empresas.

Los gimnasios, una de las aportaciones más habituales dentro del ámbito laboral, son cada vez más personalizados, con planes específicos que permiten ver la evolución de cada persona según sus necesidades.

La flexibilidad horaria es también un elemento a tener en cuenta, “especialmente para las personas con niños a las que les puede surgir imprevistos”, dice Vaquero. Ya hay empresas que ofertan a sus trabajadores excusiones para sus hijos cuando el calendario escolar marca una festividad, pero la jornada es laborable.

Vaquero señala que son el sector de la banca, el sanitario y las telecomunicaciones los más avanzados en salud laboral. Pero no vale todo para todos.

“Es una apuesta en valor de las empresas, que realizan un estudio previo sobre qué intereses y condiciones familiares y personales tienen sus empleados para realizar acciones concretas que les puedan atraer. Se trata de acercarles a aquello que más les gusta y reconforta”, indica.

Con este tipo de propuestas, las empresas afirman que aumenta la productividad y se reducen las bajas laborales y el absentismo. “Estoy convencida de ello. Además, favorecen el buen clima laboral y buenas relaciones entre los empleados”, apunta la experta de Deloitte.

GOOGLE, TODO UN EJEMPLO

Larry Page y Sergey Brin, cofundadores de Google, una empresa con más de 20,000 empleados en todo el mundo, tienen una máxima: “No hay que llevar traje para ser formal”, una línea fundamental de su filosofía de trabajo y que sitúa a la compañía como una de las más avanzadas en salud ocupacional.

El trabajo se plantea como un desafío constante y, por tanto, buscan una fórmula para afrontarlo con diversión. “Depositamos una gran dosis de confianza en nuestros empleados, que son personas enérgicas y apasionadas con trayectorias profesionales muy diferentes y con distintas concepciones del trabajo, de la diversión y de la vida”, indican fuentes de Google.

Para ello han creado un entorno de trabajo informal, donde las ideas pueden surgir en la cola de la cafetería o en el gimnasio con la misma fluidez y eficacia que en una reunión de equipo.

Utilizan bicicletas o patinetes para desplazarse de forma rápida de una reunión a otra; los sillones de masaje o pelotas inflables gigantes ayudan a que el personal se relaje; columpios donde leer un informe o billares donde una idea se conecta a otra con el golpear de las bolas forman parte del ambiente, además de salas de descanso con bebidas y de aperitivos con los que recuperar fuerzas.

En la imagen una trabajadora de la empresa Google baja por un tobogán hasta la zona de ocio y cafetería desde una de las plantas alta del edificio que la compañía tiene en Zurich, Suiza.

Pocas oficinas individuales permiten una conexión constante entre los empleados. Pianos, clases de baile o de yoga, gimnasio, canchas de baloncesto, voleibol o mesas de ping-pong ayudan a liberar tensión, a tener un mínimo de ocio cuando las ideas se atascan y a conectar con el tiempo libre de cada uno y con los compañeros.

Han creado asociaciones internas de empleados para realizar actividades en su tiempo libre como sesiones de cine, cata de vinos, ciclismo o rutas de montaña.

En esta misma línea, la compañía de telecomunicaciones Telefónica activa cada año una jornada lúdica de puertas abiertas, en la que la familia acude a la compañía. Es una manera de “poner en contexto a las personas que queremos. Los niños especialmente salen encantados de poder ver dónde y cómo trabaja su padre o su madre” indican fuentes de la operadora española.

LATINOAMERICA, ABRIENDO CAMINO

En Latinoamérica poco a poco este tipo de iniciativas van calando. Fernando Rodrigo, experto en Seguridad y Salud Laboral, desarrolla su cometido en el Instituto Sindical Trabajo, Ambiente y Salud y es el interlocutor de este organismo con distintas administraciones y empresas de América Latina para desarrollar la puesta en marcha de la seguridad y salud laboral.

“Los países más avanzados en protección de salud y seguridad laboral real son Argentina, Chile, Uruguay y, en alguna medida, también Brasil y Venezuela”, indica Rodrigo.

“En los últimos años, con el desarrollo económico y social de la zona, con el cambio político que se ha ido experimentando en la región, con una mayor sensibilidad social, la salud laboral ha empezado a ser algo más consistente entre el colectivo de empresas y trabajadores. Estos últimos, además empiezan a reclamar mejores condiciones laborales. No les basta ya con tener un trabajo”, matiza Fernando Rodrigo.

Telefónica afirma que en sus sedes de América Latina hay un reflejo de lo que en materia de salud laboral se realiza en España aunque “las circunstancias no son las mismas en todos los países” y los programas varían. Campañas de prevención oncoginecológicas, de vacunación del sarampión o de dieta saludable e higiene son algunas de ellas.

En Chile se realizaron actividades para mejorar la preparación de los empleados ante situaciones de emergencia sísmica: charlas informativas, identificación de zonas de seguridad, simulacros de evacuación, talleres de intervención psicológica ante terremotos, fueron algunas de ellas.

Liberar la carga laboral dentro del propio puesto de trabajo ya es una realidad y el “feedback” que provoca, un beneficio para todos.

Fuente: Vanguardia

 

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